2003-09-01 20:11
El barón rampante, de Ítalo Calvino (
entrada en Cyberdark,
primer capítulo en ArtNovela,
otro fragmento,
versión en gallego,
edición castellana de Siruela en Casa Del Libro) forma parte de una trilogía de novelas que se podría denominar de la
nobleza descocada, y que incluye
El vizconde demediado y
El caballero inexistente; en este caso, la premisa es la siguiente: un chaval, heredero de la baronía de Rondò, harto de comer caracoles, deja a su familia plantada en la mesa y se sube a un árbol; al encontrarse con su vecina Viola, ésta lo desafía y lo chulea un tanto, y decide quedarse allí toda su vida. No estropeo el final si digo que consigue su propósito, pues no es lo más importante de la obra.
La novela es, en realidad, una sucesión de episodios, narrados por el hermano del barón; y, aunque se suele calificar de "fantástica", no hay ningún elemento de ese tipo (salvo quizás el episodio del batallón francés que acaba echando raices), sino más bien bufonescos o desaforados, quizás un tanto surrealistas.
En eso sepisodios van interviniendo los diferentes personajes que rodean al barón, su familia, y el pueblo todo de Ombroso, sucediendo diversas aventuras, y desarrollándose el personaje principal, siempre con la restricción de su vida arbórea. Algunos episodios son más o menos jocosos, como cuando se encuentra un pueblo donde había exiliados españoles encaramados a los árboles, o cuando se enfrenta al ejército austrosardo, pero, en general, el libro es más de sonrisa que de carcajada limpia.
Una frase citable:
La locura es una fuerza de la naturaleza, para bien o para mal; mientras que la bobería es una debilidad de la naturaleza sin contrapartida
El libro tiene muchas lecturas (por ejemplo, sus ansias mesiánicas, la metáfora del árbol, y como termina), pero incluso si no se buscan, resulta entretenido y te abre el apetito para los miembros restantes de la trilogía.