2005-01-28 01:00
No hace tanto que era costumbre protestar por el correo basura. Incluso por los comentarios basura. El trackback basura. El referer basura.
Hoy en día, ya parece que da igual. El spam se ha extendido a cualquier sitio donde se pueda recibir un mensaje y/o insertar un enlace: foros, wikis, bitácoras, listas de correo, Usenet... ¿qué cantidad de tráfico generará esta
publicidad (aunque me resisto a darle este nombre, por no dañar la imagen de un arte que nos trajo momentos inolvidables como el hombre blanco de Colón) no deseada? ¿El 50% de todo lo que va por internet? ¿El 75%? ¿El 99%? ¿Cuántas peticiones a los sitios web son robots busca-emails, comprueba-trackbacks, envía-comentario-spam? ¿Cuántos mensajes de email están escritos por una persona humana, para otra persona humana no monotrema?
A estas alturas, no voy a decir ya que tiene solución. Lo más que puedo hacer es
escribir algún chascarrillo sobre el tema. Ni soluciones legislativas, ni técnicas. A pesar de tener un fitro antispam en todas las cuentas de correo, en todas entra algo. Uno, dos o tres, o diez, depende del día, pero siguen entrando, por lo que sigue siendo un problema.
Ahora bien, asumiendo ya que no tiene solución, ¿qué se puede hacer? Pues nada. Será como el tráfico (de hecho, en sentido amplio,
es tráfico), que se aprende, mal que bien, a vivir con él. Los atascos son el precio que hay que pagar por usar el coche. El spam es el precio que hay que pagar por usar internet.