No me podía yo imaginar que en un sitio donde llueve dos veces al día incluso en fiestas de guardar hubiera un botellón como el que Antonio me enseñó en la plaza Chatellain. Que está cerca de la estación Horta del premetro (un metro que no ha hecho la selectividad), y no cerca de la parada Horta de tranvía. Que son dos cosas diferentes. Pero nada que no se pueda solucionar con los sistemas de telecomunicaciones modernos. Allí descubrí que uno, en Europa se hace botellón, y dos, que la cerveza Jupiler da unas resacas mu malas. Y que Antonio conoce a todo tipo de gente estupenda, y que como dice Barney en "Como conocía a vuestra madre", las mujeres libanesas son muy guapas (o al menos las camareras del libanés) y que se puede estar lejos de casa y todavía pasarlo bien. Y que los tranvías o premetros o como diablos se llamen los condenaos son eficientes, aunque tienen aproximadamente mi edad.
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Mira que pusiste difícil sorprenderte... pero sabía que el truco del Nesquik con camarera libanesa y alemán con acento mexicano en la plaza del botellón no fallaría.
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Maldita lluvia-estropea-wifis! |
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Esta es la bitácora o blog de Juan Julián Merelo. Si quieres contactar con el autor, usa su correo electrónico jjmerelo (arroba) gmail.com, o simplemente deja un comentario.

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