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Tengo un protocolo impreso para estos casos (lo malo es que está en neerlandés). Se trata de un formulario que va recabando información parte aleatoria, parte personal sobre el teleoperador. Empieza tal que así:
- ¿Y cómo ha obtenido mi número?
- ¡Ah de esa manera! ¿Y trabaja Vd. a jornada completa (opción A) o a tiempo parcial (opción B)?
- Opción A: ¿Y están Vds. en...(elija ciudad)?
- Opción B: Y el resto del tiempo, ¿a qué se dedica? (Después de la respuesta añada a elegir: yo estoy en el paro // pues yo estudio // pues yo trabajo a turnos pero hoy libro)
...
En medio del protocolo hay una serie de preguntas del tipo: "Vd. que se dedica a hablar de forma profesional ¿qué marca de dentífrico me recomendaría? // ¿Y ha probado la pasta de dientes ?
El protocolo continúa así con una serie de saltos laterales para los casos en los que el teleoperador no quiere cooperar:
- El teleoperador no quiere contestar -> pregunta: "¿Y por qué no me quiere contestar?"
- El teleoperador dice que no tiene tiempo para cháchara -> ¿y cuándo le vendrá bien llamarme otra vez? yo estoy aquí todas las tardes
- El teleoperador sigue con la mosca tras la oreja -> "No se preocupe, no es importante si no me contesta a alguna de las preguntas", "Lo lamento, pero no puedo indicarle por qué le hago las preguntas, se trata de un tema al que los operadores tienen acceso restringido".
JJ, tú que vives entre frikis, si quieres te traduzco el protocolo entero (lo tengo en pdf), lo distribuyes entre los amiguetes, se van anotando los datos y se pueden enviar a una dirección de email o un número de fax. Con los datos recopilados se puede establecer una estadística de la frecuencia de llamada, cordialidad, aguante al puñeteo, etc. de los teleoperadores.
Frikiperverso, ¿no?
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