Atalaya: desde la tela de araña

Cultura en la red, reflexiones, relatos, tutoriales y paridas diversas

Convirtiéndose en galletita

2010-08-26 11:18 My, That's a Big Cookie You HaveHasta ahora la forma más práctica que tenía un sitio web para identificarte era plantarte un cookie o galletita. Hoy en día ya no es la única, pero la idea es que uno, según navega por la web, lleva esa galletita que sirve para ficharte y hacer unas cosas u otras en el sitio dependiendo de lo que tal galletita diga.
¿Cómo se puede trasladar esa idea al mundo físico, al mundo realtm? Bueno, la gente ya se pone él mismo la galletita usando cosas como Foursquare o Google Latitude. Tengo a gente como Fergu todo el día ubicados gracias a que él mismo me lo va diciendo con su móvil, cada vez que entra. Quien esté a cargo del sitio también lo sabe. Todo el mundo piensa que esto va a redundar en rebajas, ofertas, descuentos. Pero lo cierto es que esa galletita en la que uno mismo se ha convertido te identifica y te liga a todas las miguitas que has ido colocando por Internet. Ofertas, sí, pero también te podrán ofrecer el menú de los corazones solitarios si es que te acabas de separar, o la oferta especial quiqui rápido si es que la persona con la que estás registrándote en el hotel da la casualidad de que no es quien aparece en esa foto tan mona que tienes en el perfil de Facebook.
En realidad, ni siquiera es necesario hacer el registro usando el GPS. Uno mismo va revelando por dónde ha pasado a base de las horas que aparecen en la etiqueta EXIF de las fotos o las propias etiquetas que uno pone en las mismas. Inevitablemente, el mundo online tiende a exigirte, en aras de la contextualización del contenido, que dejes una serie de miguitas que, eventualmente, te puedan servir como coartada en caso de ser acusado de un delito o, justo lo contrario, te coloquen en el lugar del crimen. "Oiga, que yo estaba en mi casa viendo la tele" "No, usted estaba en Polopos a las 3.15 de la tarde, como atestigua esa foto que subió a Flickr".
Todo esto, claro, son cosas que al final uno hace voluntariamente, colocarse físicamente en un sitio a una hora; o más o menos voluntariamente. ¿Lo convierte a uno en galletita? ¿Es decir, te pueden identificar quienes deseen hacerlo? Yo creo que sí. Es más, aunque no quieras. Pero el cómo será tema de otra historia.
Etiquetas: , , , , ,

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://atalaya.blogalia.com//trackbacks/67580

Comentarios

1
De: Anónima Fecha: 2010-08-26 11:41

A mi me preocupa menos el cómo que el para qué...



2
De: mahamara Fecha: 2010-08-27 19:01

Basta con setear la cámara con una hora falsa, y ya estamos listos para salir a asesinar personas que no apreciamos :P



3
De: Guille Fecha: 2010-08-27 20:57

Nunca lo habia pensado, pero es cierto, a veces pedimos a gritos que nos den esas galletitas en todo momento. Nuestros telefonos celulares son un ejemplo de la galletita mas grande del mundo. Si andas con tu telefono de aqui para alla, es posible saber donde estuviste y a que hora!



4
De: JJ Fecha: 2010-08-27 23:17

@mahamara: también se pueden calcular las sombras; puestos a buscarlo...
@Guille: efectivamente



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.92.190.84 (f057261b42)
Comentario

Se comenta en...

  • JJ en [Libro #3] A Christmas Carol, de Charles Dickens
  • PABLO PASCUAL LÓPEZ en [Libro #3] A Christmas Carol, de Charles Dickens
  • tpeliculas en [Libro #31] Crimen contra reloj, de Frank Launder y Sidney Gilliat
  • JJ en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • Anónima en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • JJ en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • tripu en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • fernand0 en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • josemaria en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • armando en Las olas van y vienen
  • Sobre Atalaya

    Esta es la bitácora o blog de Juan Julián Merelo. Si quieres contactar con el autor, usa su correo electrónico jjmerelo (arroba) gmail.com, o simplemente deja un comentario. Y si quieres leer alguna cosa más de las que escribe, prueba esta novela

    Listas de deseos

    A veces leo

    Otras veces escribo en

    Blogalia Blogalia