Atalaya: desde la tela de araña

Cultura en la red, reflexiones, relatos, tutoriales y paridas diversas

[Libro #7] El museo del Silencio, de Yoko Ogawa

2015-05-24 21:49 Ahora ya no sólo me tiro un mes entre reseña y reseña sino que, además, acabo los libros y me tiro luego una buena temporada hasta que reúno ideas suficientes para escribirla. Terminé este libro hace semanas. O quizás días, el tiempo pasa de forma extraña últimamente. Sí recuerdo que lo compré en la feria de libro, donde tenían muchos otros de la autora. ¿Qué me gustó de él? Os voy a ser sincero: el papel de la portada. Un cartón con relieve, un formato diferente, más nacho de lo habitual, la serenidad de la portada, un templo, quizás de Nikko, un jardín... un cielo blanco que asoma, contrastando con el azul del marco de la portada. Es una razón como otra cualquiera para comprar un libro, ¿no? Aunque había muchos otros iguales, con el mismo formato, el de la editorial Funambulista, me quedé con este por el tema: en un pueblo remoto de Japón cuya especialidad es el tallado de cáscaras de huevo, un museógrafo es contratado para crear una colección con objetos de personas muertas, uno de cada persona muerta en el pueblo, no de cada persona notable, ni de cada muerta violenta. No. De cada persona.
El libro es un catálogo de muertes violentas descritas con minuciosidad, como quien describe el programa iconográfico de un cuadro del Bosco o los órdenes de los pisos de una catedral. El año avanza lentamente para el museógrafo, recluido en una casa con una anciana que le describe cada objeto y cada propietario, su hija adoptiva, un jardinero aficionado a la creación de navajas y los elementos más curiosos, unos monjes que se cubren con las pieles de los bisontes de las nieves y cuyo voto de silencio los condena a una total incomunicación.
El libro es detallista y minucioso, como los grabados japoneses en los que es difícil encontrar el punto de fuga y donde tantas cosas ocurren: aquí, explota una bomba, allí, un asesino en serie, más allá, las extrañas relaciones entre los personajes, los monjes del silencio y el protagonista y su hermano. Como en esos grabados, hay que absorber el conjunto, la totalidad, el zen y no preocuparse tanto de encontrar al asesino o de las consecuencias que puede terner la terminación del museo. Un museo, además, silencioso, que, como los monjes, existe por sí, para meditar sobre sí mismo y no con la intención de contar nada.
En resumen, creo que es una obra interesante, única, y desde luego totalmente diferente a ese japonés tan conocido que sale tanto en las quinielas del Nobel. Así que si podéis, haceros con ella.

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://atalaya.blogalia.com//trackbacks/75624

Comentarios

Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.145.64.172 (3501d9ff79)
Comentario

Se comenta en...

  • Jabon Casero en [libro #14] Bad Monkey, de Carl Hiaasen
  • oficinas virtuales en Más fotos de Úbeda
  • marketing sensorial en Más fotos de Úbeda
  • JJ en [Libro #10] The son, de Jo Nesbo
  • Anónima en [Libro #11] Prisoners of Geography, de Tim Marshall
  • JJ en [Libro #3] A Christmas Carol, de Charles Dickens
  • PABLO PASCUAL LÓPEZ en [Libro #3] A Christmas Carol, de Charles Dickens
  • JJ en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • Anónima en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • JJ en [Libro #29] El guardián invisible, de Dolores Redondo
  • Sobre Atalaya

    Esta es la bitácora o blog de Juan Julián Merelo. Si quieres contactar con el autor, usa su correo electrónico jjmerelo (arroba) gmail.com, o simplemente deja un comentario. Y si quieres leer alguna cosa más de las que escribe, prueba esta novela

    Listas de deseos

    A veces leo

    Otras veces escribo en

    Blogalia Blogalia