No, no da miedo. Salvo que te dé miedo la oscuridad. Porque lo más característico de la noche de Nápoles es la oscuridad. No es que no haya farolas, es que no las encienden. No es que haya gente mal encarada por la calle, es que no hay nadie. Jueves por la noche, heraldo del fin de semana, cuando los estudiantes se adueñan de la ciudad y comienza realmente el fin de semana encuentra a Nápoles con unas cuantas personas cobijadas en los alrededores de las marquesinas de los autobuses, como si su único deseo fuera salir lo más rápido posible.
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Pues se puede dar la mano con Berlín. Al menos en Mahlsdorf, que es donde tenía la casa.
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Más luz, pero no mucho más movimiento. En fin, igual hoy viernes. A saber. |
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Esta es la bitácora o blog de Juan Julián Merelo. Si quieres contactar con el autor, usa su correo electrónico jjmerelo (arroba) gmail.com, o simplemente deja un comentario. Y si quieres leer alguna cosa más de las que escribe, prueba esta novela