2010-03-26 08:00
Aunque todo está ya descubierto en el cómic, hay muchas formas diferentes de contar las cosas. Este volumen de Powers empieza como Watchmen: se han cargado a un superhéroe, un
poder en un mundo en el que tales
poderes están prohibidos. Sin embargo, Powers consigue innovar tanto literaria como gráficamente: los personajes principales, dos policías que investigan el asesinato, y los secundarios que los rodean, son sólidos, con motivaciones bien justificadas, y con una línea de comportamiento coherente, que se escapa de los clichés; el dibujo se escapa de lo realista, es bastante dinámico, e innova en la composición de página con paneles a doble página, diálogos encadenados y viñetas en columna que encajan muy bien con la acción.
El único problema en todo esto es que he vuelto a fallar empezando una colección por el tercer volumen o por ahí, así que de algunas cosas no me acabo de enterar, y otras parecen cierres de algo que no han abierto en el propio volumen. Pero bueno, que da un poco igual: Powers está muy bien, y merece la pena que le echéis un vistazo.
Etiquetas: gimme da páuer, voy a tener que empezar a vender cómics ya, he estado a punto de decir que era realista