2010-05-16 10:56
Hace ocho años y tres días que escribí
esto, la primera historia de esta Atalaya. No se convertirá en el paradigma de primer post; si acaso parece un comentario de un HOYGAN sin demasiadas faltas de ortografía. Venía de
Barrapunto y
RVR me había invitado cordialmente a participar en éste que era, y sigue siendo, un sitio de alojamiento de blogs para unos cuantos colegas.
Ocho años después, que son 56 en Internet, Atalaya ya es cincuentona. Ha pasado de ser de edad mediana a una madurez interesante, ha tenido decenas de hijos, algunos ya emancipados, otros todavía
enganchados a la misma
teta, pero ahí sigue, dale que te pego, sin ninguna esperanza de tener jubilación anticipada, ni siquiera de jubilarse a los 67.
Ahora es cuando tendría que haceros la pelota: gracias por estar ahí, todo eso. Pero es que algunos habéis estado, otros os habéis ido, otros ni siquiera habéis dado señales de vida; quien siempre han estado son
los compis de
de blogalia y servidor. Y, por lo pronto, no tengo intenciones de largarme.
Así que nos vemos. Nos seguimos viendo, vamos.
Etiquetas: aniversarios, post totalmente superfluos, ombligosfera, arrieritos somos