Ya en la frontera de las cinco y media, todavía no sabía nada y seguía en la cola del control de pasaportes. Cualquier país decente que quiera evitar la conversión en kebab volante de sus ciudadanos y huéspedes temporales sabe que hace falta comprobar tres, no, cuatro veces la consistencia, color y presencia de restos orgánicos en los pasaportes de todo el mundo que tenga la ocurrencia de meterse en sus aviones, así como engalanarlo con bonitos sellos de colores, uno oa la entrada, otro a la salida, otro mientras sigue uno allí, y que no nos falte, uno por uso de los servicios sanitarios que el país ofrece.
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Esta es la bitácora o blog de Juan Julián Merelo. Si quieres contactar con el autor, usa su correo electrónico jjmerelo (arroba) gmail.com, o simplemente deja un comentario. Y si quieres leer alguna cosa más de las que escribe, prueba esta novela